ŰHay algo como doctores brujos? ŰQuĂ© debemos hacer si alguien dice âNo creo en la magiaâ porque âes simplemente una ilusiÙnâ?
Sihr (brujerĂa o magia) es una palabra que se refiere a algo oculto. Es real y hay clases de brujerĂa que pueden afectar a las personas psicolÙgica y fĂsicamente, ya que pueden enfermarse o morir, o pueden separarse de sus esposas o esposos. Sus efectos ocurren por la voluntad de Allah. Es una acciÙn diabÙlica, y mayormente se logra a travĂ©s de la idolatrĂa (shirk) y el servicio a los genios y los demonios por medio de aquello que ellos aman y estĂĄ basado en la idolatrĂa tambiĂ©n.
Hay doctores que tambiĂ©n son practicantes de la brujerĂa, como quienes tratan a las personas a travĂ©s de la ayuda de los genios. Afirman tener conocimiento de la enfermedad sin necesidad de identificarla o hacer estudios de diagnÙstico, y les prescriben a los pacientes comidas y bebidas que los acercan a sus aliados demonios. Parte de estos tratamientos suele ser que maten a un cerdo diciendo âBismillaah, o que maten a un animal permisible sin decir âBismillaahâ, o invocando el nombre de uno de los demonios.
Hacer estas acciones representa incredulidad (kufr) o falta de fe en Allah, y no estĂĄ permitido bajo ninguna circunstancia dirigirse a estas personas. El castigo que merecen los brujos es la ejecuciÙn. Se ha probado por medio de tres Sahaabah (que Allah estĂ© complacido con ellos) que los practicantes de brujerĂa deben ser ejecutados.
Al ComitĂ© Permanente se le preguntÙ sobre este asunto, y respondiÙ:
Pregunta:
Por favor noten que en Zambia hay un musulmĂĄn que afirma que tiene a un genio que lo asiste, y la gente lo visita, le pide que trate sus enfermedades, y este genio designa cuĂĄl debe ser el tratamiento. ŰEstĂĄ esto permitido?
Respondieron:
No estå permitido que ese hombre utilice un genio y no estå permitido que la gente lo visite en busca de tratamiento para las enfermedades a través del uso de un genio, o que satisfaga cualquier otra necesidad por este medio.
La bÙsqueda de tratamiento a travĂ©s de mĂ©dicos y el uso de medicinas permitidas son suficientes, no hay necesidad de acudir a la brujerĂa.
Fue narrado en un hadiz sahih que el Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean con Ă©l) dijo: âAquel que acuda a un adivino y le pregunte sobre algo, no se le aceptarĂĄ su oraciÙn por cuarenta dĂasâ. Narrado por Muslim.
Fue narrado por los recopiladores de la Sunnah y por al-Haakim, quien lo clasificÙ como sahih, que el Profeta (paz y bendiciones de Allah sean con Ă©l) dijo: âQuien vaya a un adivino y crea en lo que Ă©l dice, descree de aquello que le fue revelado a Muhammadâ.
Este hombre y sus compaÙeros genios son considerados parte de los videntes y adivinos, y no estĂĄ permitido preguntarles ni creer en ellos.
Fataawa al-Laynah al-Daaâimah, 1/408, 409
El Sheij âAbd al-âAziz ibn Baaz dijo:
Considerando que hay tantos charlatanes Ùltimamente que afirman ser doctores y tratan a las personas por medio de la magia y la brujerĂa, que se han difundido en algunos paĂses y explotan la ingenuidad de las personas, pensĂ© que debĂa explicar el grave peligro al que se expone al Islam y a los Musulmanes, porque involucra la dependencia de algo aparte de Allah y va en contra de Su mandamiento y el mandamiento de su Mensajero (paz y bendiciones de Allah sean con Ă©l); entonces digo, buscando la ayuda de Allah:
EstĂĄ permitido buscar tratamiento de acuerdo al consenso de los eruditos. El MusulmĂĄn puede ir al doctor para buscar tratamientos para enfermedades internas, externas, nerviosas, etc. para que se pueda identificar la enfermedad y tratarla de forma apropiada, usando medicinas que estĂĄn permitidas de acuerdo a la shariâah, basĂĄndose en su conocimiento de la medicina, porque aparece bajo el tĂtulo de los medios tradicionales y no es contrario a la idea de depositar nuestra confianza en Allah. Allah nos ha enviado la enfermedad pero tambiĂ©n nos ha enviado la cura; aquellos que la conocen lo saben y aquellos que no, no. Pero Allah no ha creado la cura para Sus siervos en aquello que Ă©l les ha prohibido, entonces no estĂĄ permitido que la persona enferma vaya a un adivino que afirma conocer lo oculto para averiguar a travĂ©s de Ă©l quĂ© es lo que le ocurre. Y no estĂĄ permitido que crea en lo que le dicen, porque hablan de lo oculto sin conocimiento, o invocan a un genio y buscan su ayuda para hacer lo que quieren. El reglamento sobre estos charlatanes es que son incrĂ©dulos (kaafirs) y estĂĄn mal guiados, porque afirman conocer lo oculto. Muslim narrÙ en su libro Sahih que el Profeta (paz y bendiciones de Allah sean con Ă©l) dijo: âQuien vaya a un adivino o a un vidente y crea en lo que Ă©l dice, descree en aquello que le fue revelado a Muhammadâ. Narrado por Abu Dawud y por cuatro autores de al-Sunan; clasificado como sahih por al-Haakim quien narrÙ que el Profeta (paz y bendiciones de Allah sean con Ă©l) dijo: âQuien vaya a un adivino o a un vidente y crea en lo que Ă©l dice, no cree en aquello que le fue revelado a Muhammad.â TambiĂ©n fue narrado que âImraan ibn Husayn (que Allah se complazca de Ă©l) dijo: El Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean con Ă©l) dijo: âNo pertenece a nosotros quien cree en el mal agĂŒero, quien recurre a los adivinos ni quien le pide a alguien que lo haga por Ă©l, quien practica la brujerĂa o quien le pide a alguien que lo haga por Ă©l. âQuien vaya a un adivino o a un vidente y crea en lo que Ă©l dice, no cree en aquello que le fue revelado a Muhammadâ. Narrado por al- bazaar con una cadena de narradores aceptable.
Estos hadices demuestran que estĂĄ prohibido consultar a los adivinos, videntes, brujas o similares, hacerles preguntas y creerles. Los lĂderes de la Comunidad y aquellos en posiciÙn de poder y autoridad deben prohibir la ida a los videntes, adivinos o similares, y no deben permitir que nadie se involucre en dichas cosas para operar en los mercados o en otros lugares. Deben denunciarlos enfĂĄticamente y deben denunciar a aquellos que van a ellos. No deben ser engaÙados por el hecho de que algunas veces resuelven las cosas, o por el hecho de que muchas personas van a ellos, porque la gente no debe ser engaÙada. El Profeta (paz y bendiciones de Allah sean con Ă©l) les prohibiÙ que fueran, que les hicieran preguntas y que creyeran en ellos, porque representan un peligro serio, lleva a malas consecuencias y porque son mentirosos inmorales. AdemĂĄs, estos hadices indican que los adivinos y los brujos devienen incrĂ©dulos (kaafirs), porque afirman conocer lo oculto, lo que implica incredulidad, y porque sÙlo logran sus objetivos sirviendo y adorando a genios y demonios, adorĂĄndolos en lugar de adorar a Allah, y lo que implica cometer idolatrĂa manifiesta (shirk). El que cree en ellos y en sus afirmaciones sobre lo oculto es como ellos. Todo aquel que va a estas personas y se involucra con ellos es repudiado por el Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean con Ă©l). No estĂĄ permitido que el MusulmĂĄn acepte que lo que ellos afirman como una clase de tratamiento, tal como cuando hablan supercherĂas entre dientes, vierten plomo o hacen otras tonterĂas. Esto es una clase de hechicerĂa y engaÙo a la gente. Quien acepta esto los estĂĄ ayudando en su falsedad y kufr.
Maymuâ Fataawa al-Sheij Ibn Baaz, 3/274-281.
Segundo:
Con respecto a la brujerĂa (sihr), es real y no es una ilusiÙn, y puede tener un efecto por voluntad de Allah.
Al-Quraafi dijo: El Sihr es real, y la persona en contra de quien se hace puede morir, o su naturaleza o sus hĂĄbitos pueden ser cambiados, aunque no se involucre en ello personalmente. Esta era la visiÙn de al-Shaafiâi y Ibn HanbalâŠ
Al-Furuq, 4/149.
La evidencia de Ahl al-Sunnah respecto a la realidad de la magia y la brujerĂa es la siguiente:
1. Allah dice en el CorĂĄn (interpretaciÙn del significado):
âY creĂan [los judĂos] lo que inventaron los demonios acerca del reinado de SalomÙn [diciendo que habĂa llegado al mismo por medio de la brujerĂa]. Sabed que SalomÙn no cayÙ en la incredulidad [la brujerĂa] y que eran los demonios quienes enseÙaban a los hombres la brujerĂa y la magia que transmitieron los ĂĄngeles HĂąrĂ»t y MĂąrĂ»t en Babel. Pero Ă©stos no le enseÙaban a nadie sin antes advertirle que se trataba de una tentaciÙn, y que quien la aprendiera caerĂa en la incredulidad. AprendĂan de ellos como separar al hombre de su esposa, pero en verdad no podĂan engaÙar a nadie si Allah no lo permitĂa. AprendĂan lo que les perjudicaba y no les beneficiaba, y sabĂan que quien accedĂa a la magia y la brujerĂa no tendrĂa Ă©xito en la otra vida. ŰQuĂ© mal hicieron en vender sus almas!â.
[2:102]
Este versĂculo claramente indica lo que estamos tratando de decir, que la brujerĂa es real, y que el practicante de la brujerĂa puede crear una divisiÙn entre el hombre y su esposa, y que puede daÙar a la gente a travĂ©s de su brujerĂa, pero no puede hacer ningÙn daÙo que no permita Allah.
2. Allah dice en el CorĂĄn (interpretaciÙn del significado):
âDel mal de las sopladoras de nudos [las hechiceras],â
[113:4]
âDel mal de las sopladoras de nudos (las hechiceras).â se refiere a las brujas cuya brujerĂa involucra atar nudos y luego soplar adentro de ellos. Si la brujerĂa no fuera real, Allah no nos hubiese encomendado que nos refugiĂĄramos de ella.
3.Se provee mĂĄs evidencia con el hecho de que el Profeta (paz y bendiciones de Allah sean con Ă©l) fue hechizado por el JudĂo Labid ibn al-Aâsam. Hecho que fuera mencionado en detalle en un hadiz sahih narrado por al-Bujari y Muslim.
Ibn al-Qaayim dijo: La brujerĂa que puede causar enfermedad, letargo, enfermedad mental, amor, odio y desilusiones es algo que existe y es conocida por las masas. Muchas personas lo saben por experiencia.
Al-Tafsir al-Qayyim, pĂĄg. 571
Tercero:
Hay muchas clases de brujerĂas, incluyendo ilusiones y engaÙo a los ojos. Pero no todas las brujerias son asĂ. Algunos de los eruditos hicieron una lista de distintas clases de brujerĂas, y contaron ocho cosas. Las mĂĄs conocidas son:
1.Nudos y encantos.
Es decir, recitar palabras y tonterĂas a travĂ©s de las cuales el brujo puede usar a los demonios para hacer lo que quiere al daÙar a la persona hechizada. Pero Allah dice en el CorĂĄn (interpretaciÙn del significado):
ââŠ, pero en verdad no podĂan engaÙar a nadie si Allah no lo permitĂaâ
[2:102]
2.Juegos o ilusionismo con las manos.
Se convierten en expertos en esto a través de la pråctica y el entrenamiento para hacer las cosas råpidamente y para hacer aparecer algo oculto.
Por ejemplo, el mago puede hacer aparecer una paloma y estrangularla delante de la audiencia, luego la golpea con su mano y la paloma se levanta y vuela.
Pero de hecho, hay una clase de anestesia en su mano, hace que la paloma la huela y le hace pensar a la audiencia que la ha estrangulado y matado, luego la golpea y la despierta del estupor.
3. Hechizo a los ojos.
Esto es muy comÙn entre los mentirosos; el mago no coloca realmente una espada en su cuerpo, en su lugar, hechiza los ojos de la audiencia y coloca la espada a su lado, pero la gente hechizada cree que la atraviesa en el medio.
Estos embaucadores son reconocidos entre nosotros, porque en la audiencia se encuentran aquellos que estĂĄn protegidos por el CorĂĄn y el dhikr, y recuerdan a Allah mientras estaban sentados mirando al mago, y entonces ven lo que realmente ocurre, y es distinto de lo que vieron aquellos que estaban siendo hechizados.
4. Uso de quĂmicos
Esto lo hacen aquellas personas que conocen cÙmo las sustancias reaccionan unas con otras, por ejemplo, producir una sustancia que no se ve afectada por otra sustancia, tal como el Sufi Rifaaâiyyah, que le hace pensar a las personas que no son afectadas por el fuego, cuando en realidad se cubren a sĂ mismos con ropa a prueba de fuego. Sheij al-Islam Ibn Taymiyah (que Allah tenga misericordia con Ă©l) los desafiÙ a lavarse con agua caliente antes de entrar al fuego y se negaron porque esto hubiese expuesto su engaÙo.
Y hay muchas otras cosas que los practicantes de la brujerĂa hacen, que no pudieron ocurrir si no es que Allah las decretÙ.
Ver Tafsir Ibn Kazir, 1/146; Maymuâ Fataawa al-Sheij Ibn âUzaymin, 2/178; al-Sihr por Sheij âUmar al-Ashqar.
Y Allah sabe mĂĄs.